El primer paso hacia un futuro verde parte del carro de la compra
En nuestra sociedad, fuertemente orientada al consumo, lo que elegimos comprar marca la diferencia. Muchas veces, el consumidor hace la compra de forma casi «automática», sin pensar en el impacto medioambiental que deriva de los productos que elige. A este respecto, una categoría de productos que a menudo está en el punto de mira en lo relativo a la cuestión ecológica es la de los detergentes.
Afortunadamente, vivimos un período histórico donde la conciencia en lo que respecta a la protección del medio ambiente se está afirmando gradualmente. Sin embargo, una de las principales dificultades con las que se topan los consumidores es cómo orientarse dentro la gran oferta de productos para la higiene del hogar y para la colada puesta a disposición por la gran distribución.
Por poner un ejemplo, son muchos los tipos de detergentes para la ropa disponibles, tantos que un consumidor exigente, que quiera realizar elecciones más responsables, podría sentirse abrumado frente a las estanterías del supermercado, haciéndose preguntas como:
¿Cómo hará el consumidor para orientarse y tomar la mejor decisión?
Los consumidores están cada vez más concienciados y buscan información activamente en publicaciones especializadas, que son muy influyentes en sus elecciones. Por ejemplo, según un ensayo realizado por la famosa asociación italiana Altroconsumo en una muestra de 35 detergentes, el «viejo» tambor de detergente en polvo ha resultado ser el mejor de todos, ya que quita las manchas a 20 °C y tiene un menor impacto en el medio ambiente, dado que contiene menos conservantes y colorantes.
Por otro lado, el detergente contenido en el tambor está compuesto en gran medida por excipientes, mientras que los principios activos son solo una pequeña parte del volumen total. Esto, sin duda, es un derroche desde el punto de vista de la sostenibilidad. Además, en lo que respecta a la logística, el volumen y el peso transportados inútilmente son muy altos, por no hablar del consumo de materia prima necesario para producir un packaging más grande de lo necesario.
En los países escandinavos, que siempre han tenido una mayor sensibilidad medioambiental, los tambores de 5 y 10 kg se han sustituido por envases más pequeños que contienen polvos más concentrados.
La solución más adecuada para satisfacer esta creciente tendencia hacia la sostenibilidad pasaría por concebir envases mucho más pequeños que puedan contener una cantidad de producto menor, pero con la misma eficacia, y mejor aún si están dotados de un sistema de dosificación que pueda ayudar al consumidor a utilizar y a dosificar fácilmente la cantidad precisa de detergente sin desperdicios.
La sostenibilidad es un valor que desde siempre forma parte de nuestro trabajo. Si es una empresa productora de detergentes, no dude en contactarnos para descubrir qué podemos hacer para mejorar sus packs desde una perspectiva sostenible.