El mercado de los detergentes: ¿cuánta atención se pone en la seguridad de los niños?
Entre las hospitalizaciones pediátricas más frecuentes, las debidas a envenenamiento con sustancias tóxicas representan uno de los porcentajes más alto. Los productos de uso cotidiano, como los productos para la limpieza del hogar y de la ropa, por un lado nos ayudan y nos simplifican la vida, pero por otro lado pueden esconder peligros que en ocasiones castigan a los niños de entre 1 y 3 años de edad. Las causas de estos accidentes no se limitan al descuido de los padres que, sin darse cuenta, dejan los detergentes en un lugar accesible para los niños. A menudo a este descuido se suma el hecho de que estos envases no cuentan con un cierre seguro tras ser abiertos.
En el caso de los detergentes en polvo, es común encontrarse con envases fáciles de abrir y que no ofrecen un sistema de apertura/cierre totalmente seguro y hermético; de este hecho surge la necesidad de contar con envases seguros que protejan la salud de todos, especialmente la de los niños.
Spout: la solución para una mayor seguridad
La presencia del spout en el envase de cartón de un detergente en polvo permite un cierre mucho más seguro respecto a otros envases que, una vez abiertos, son fácilmente accesibles para los niños. Por su conformación, su ubicación y su uso, el spout no ofrece un acceso inmediato a los niños de esa franja de edad.
La ventaja del spout, además de la practicidad, es que ofrece un valor añadido en términos de seguridad: este sistema proporciona una buena hermeticidad que impide que el polvo se derrame y, sobre todo, imposibilita que los niños que aún no saben reconocer qué es comestible y qué no puedan manipularlo e ingerir el contenido.
Utilizar esta solución en la producción incrementará la confianza de ese segmento de mercado que más utiliza estos productos, que no son otros que los padres, aumentando su predilección por aquellos productos con un sistema de dosificación útil y, por encima de todo, seguro.