La falsificación: un engaño que daña a las empresas y a los consumidores
Díselo a cualquier consumidor y no se lo creerá. “¿Sabías que existen detergentes falsificados, que detrás de los detergentes que compras en superoferta puede haber un delito de falsificación?”.
Y el consumidor te dirá: “Pero, ¿cómo es posible si en el envase ponía el nombre de la marca? ¡Y el envase era igual! Es verdad que, ahora que lo pienso, la ropa no tenía el mismo olor que las otras veces…”.
No se trata de casos aislados, sino de un fenómeno muy arraigado que es la falsificación de productos de grandes marcas.
De los detergentes a los géneros alimentarios, existen “profesionales” que crean envases de productos de grandes marcas llenándolos con contenidos, en el mejor de los casos, de baja calidad. Este “mercado” paralelo crea sorpresas desagradables en las cuentas de las empresas y en las carteras de los consumidores, quienes se encuentran desconfiados frente a las marcas que siempre han comprado.
La falsificación de los productos se reconoce en los detalles (que faltan)
¿Cómo evitar recibir reclamaciones de clientes enfadados y decepcionados?
¿Cómo evitar pasar a formar parte de ese plantel de empresas que cada año sufre pérdidas a causa de un 5-10 % de productos falsificados?
No es difícil encontrarse en una pequeña tienda de barrio o en un minimarket con detergentes en polvo de marcas muy conocidas en cuya caja falta un pequeño, pero fundamental detalle: ¡el spout! El pico vertedor, una vez más, marca la diferencia. Los hábiles falsificadores no lo son tanto cuando se trata de este artilugio tan pequeño y al mismo tiempo tan complejo en su diseño y en su funcionamiento que replicarlo queda totalmente fuera del alcance de los que se dedican al “oficio” de la falsificación.
El spout es un elemento diferenciador, sinónimo de calidad y de producto auténtico sin sombra de duda. Con una pequeña inversión, una empresa que produce detergentes u otras categorías de productos puede hacerse reconocible en el mercado y ser apreciada por los consumidores, quienes no vacilarán a la hora de adquirir sus productos en lugar de otro “similar”.
Como se suele decir: “¡Desconfía de las imitaciones!”